Participación y vigilancia ciudadana
Queremos que haya participación y vigilancia ciudadana para supervisar las nuevas reglas y promover la mejora de la calidad en la educación.
En las circunstancias actuales, ni los padres ni los maestros tienen la posibilidad de intervenir en las escuelas por el control que ejerce el SNTE. Los padres de familia no pueden “meterse en la escuela” de sus hijos ya que su voz no importa en la gestión escolar: no pueden influir en el desempeño de los maestros, no pueden cambiar prácticas pedagógicas y no pueden promover a buenos profesores.
Por su parte, el espacio diseñado para su involucramiento, los Comités de Participación Social Escolar, son un fantasma en buena medida gracias a la oposición y resistencia de la cúpula del SNTE. En todo caso, la “participación” de los padres de familia se reduce al pago indebido y abusivo de cuotas que directores de las escuelas les imponen.










